viernes, 8 de enero de 2016

El valor de uso y de cambio del capital globalizado en el espacio urbano



Los estudios de tradición anglosajona utilizan el término globalización mientras que aquellos de origen francés expresan mundialización para señalar a los procesos económicos neoliberales que se registran desde 1990 a la fecha gracias a las actividades posindustriales y posmodernas que se manifiestan mediante la circulación de la información a través de novedosos sistemas de comunicación en permanente cambio tecnológico. Sen, A. (2007:25) sostiene que la globalización es un proceso histórico que ha ofrecido abundantes oportunidades y recompensas en el pasado, y que sigue haciéndolo en la actualidad  de forma que amplía más las relaciones de mercado que afianza la democracia o profundiza la expansión de la alfabetización o mejora las oportunidades sociales de los menos favorecidos de la sociedad. Enfatiza además en la influencia que las empresas multinacionales ejercen en las prioridades del gasto público en los países pobres dando preferencia a la seguridad y a la conveniencia de las  clases gerenciales y de los trabajadores privilegiados en detrimento, por ejemplo, de una eficiente salud pública que atienda a los más vulnerables.
La representación más importante del capital globalizado en el espacio geográfico se localiza en la megalópolis que, en el caso de América del Norte y en particular en EEUU, es una  región urbanizada ganglionar en forma de ristre, de acuerdo al concepto creado por J. Gottmann en1960  para una zona costera oriental desde Boston a Norfolk extendida a lo largo de más de 850 km. Estas ciudades, según el autor, fueron en sus orígenes puertos que recibieron a colonos e inmigrantes que dominaron todo el territorio de Estados Unidos. Sus orígenes no son remotos, sino que apenas se anclan en el siglo XIX, época en que la mayor parte de la infraestructura edilicia y de circulación creció de forma muy acelerada. Cada una de estas ciudades funcionan en la actualidad como nodos tangibles de las actividades cuaternarias de la economía transnacional, es decir, industrias de la información, las finanzas y los servicios corporativos que requieren sitios estratégicos con vastas concentraciones de recursos e infraestructura. Esta gran rivalidad espacial se traduce en especialización y complementariedad de servicios. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York es responsable por el 35% de los ingresos en servicios a la producción, en comparación con un poco más del 3% de la población nacional (Sassen, 2003). Las ciudades globales compiten entre sí para afianzar los procesos transnacionales con una conexión dinámica en permanente cambio. La permanente interacción entre Nueva York (NY), Londres y Tokio las destacan como ejes de la cadena de finanzas e inversiones pero fue en NY donde los nuevos instrumentos financieros fueron inventados para maximizar el retorno del dinero. Estas ciudades globales, los mercados y las empresas median en la relación de la economía mundial con los estados-nación y en las relaciones entre ellos.
La expresión de ese poder financiero en el territorio urbano se manifiesta en los sky-crappers, rascacielos, de dimensiones cada vez más impresionantes, tanto por razones de economía (a causas de la frenética elevación del precio de los solares en el centro de las ciudades globales) como de prestigio para la empresa domiciliada allí. A escala de Estados Unidos, e incluso de todo el planeta, Nueva York sigue siendo la ciudad más importante que siempre cambia, evoluciona y se construye. Su rostro arquitectónico es cada vez más frío y distante, menos humano. Los edificios super altos de Manhattan, bloquean la vista al cielo, proyectan largas sombras saturando el espacio junto con el intenso tránsito. Numerosas investigaciones científicas indican que el déficit de naturaleza denota padecimientos en la población como diabetes, miopía, cardiopatías o estrés. 


La mayoría de los propietarios de estos edificios son extremadamente ricos y forman parte de la elite global financiera de origen chino, mexicano, brasileño y ruso. Al respecto, Bauman (2014:104) señala que desde 1980 la economía está más polarizada y es más propensa a la  crisis y en consecuencia genera mayor desigualdad social aunque se crea que la rivalidad y la competición son el modo de vida donde el enriquecimiento codicioso de unos pocos constituye la mejor vía para el bienestar de todos. La polarización creciente entre unidades empresariales ultra productivas, de acuerdo al pensamiento de Piketty (2015:119), parece indicar que el aumento de las desigualdades salariales se origina en las transformaciones internas de las estructuras de producción en los países desarrollados y son ajenas a los intercambios con el resto del mundo. Con acierto Ferrer (1996:11) sintetiza que la globalización coexiste gracias a la articulación de la cultura, los mercados y los recursos propios y la articulación de esta dimensión endógena de la realidad con su contexto externo  determina el desarrollo o el atraso de los países. El negocio inmobiliario siempre estuvo identificado con cuestiones de clase y esta nueva arquitectura de las grandes fortunas tiene moradores de paso y allí es donde fracasa el concepto de vecindario o barrio. En NY cada barrio expresa una identidad de clase y una realidad étnica que le aportan unicidad pero también una gran movilidad temporal como Washington Heights, alguna vez de aire irlandés hoy es fuertemente dominicano. East Harlem solía ser puertorriqueño y en la actualidad es mayormente mexicano. Hay muchos nuevos vecindarios como Nolita, Dumbo y South Slope que están de moda porque albergan tiendas de diseño, gastronomía, arte y artesanías que ofrecen bienes y servicios a una población residente de altas rentas. El edificio más alto hasta el momento es One World Trade Center, en reemplazo del original destruido el 11S. Mide 541 m y desde su terraza es posible ver hasta 50 km  al norte del río Hudson, hacia el este una franja de la isla Long y hacia el sur la estatua de la Libertad.


 Esta urbanización masiva hacia las alturas insume gran cantidad de cemento generado en muchas cementeras aún con tecnología antigua que emiten grandes cantidades de CO2, casi el 5% de las emisiones de origen antrópico, incrementando el proceso de calentamiento global. El país que más cemento produjo en 2014 fue China, una cantidad capaz de cubrir toda la isla de Manhattan con una losa de 159 m de espesor. La producción de cemento chino según el Servicio Geológico de US en 2014 fue de 2475 millones de tn mientras que en ese mismo año la de EEUU fue de 83 millones de tn.


Estudio en el aula de rasgos de la infraestructura edilicia global en el espacio local

A partir de un modelo de espacio urbano global como el que presentamos más arriba es posible motivar a los estudiantes para interpretar en clase el espacio urbano más cercano a su realidad que posea alguna característica semejante al modelo elegido. Considerando a Buenos Aires como una ciudad global periférica es posible elegir el barrio más nuevo para desarrollar este objetivo. Puerto Madero transformó su arquitectura portuaria a partir de la década de los ’90 concentrando los edificios más altos del espacio porteño. Se sugiere planificar las actividades áulicas y las tareas de estudio de campo para interpretar esta transformación desde la perspectiva histórica, social, ambiental, cultural y económica. Las guías de estudio atenderán a la consulta y el análisis de bibliografía específica así como incentivarán el uso de las herramientas cartográficas tradicionales y digitales y organizarán las visitas al territorio para tomar fotografías, relevar el uso del suelo y evaluar la calidad e impacto ambiental que genera este cambio en el espacio urbano local.



Bibliografía de consulta:

Bauman, Z. 2014. ¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos? Buenos Aires: Paidós.
Bender, T. 2011. Historia de los Estados Unidos. Una nación entre naciones. Buenos Aires: Siglo veintinuo editores S.A.
Buzai, G. 2004. Geografía global. El paradigma geotecnológico y el espacio interdisciplinario en la interpretación del mundo del siglo XXI. Buenos Aires: Lugar Editorial.
Derrau, M. 1985. Geografía Humana. Barcelona: Editorial Vicens Vives.
Ferrer, A. 1996. Historia de la globalización. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
George, P. 1969. Geografía urbana. Barcelona: Ediciones Ariel.
Hamill, P. La nueva Nueva York en National geographic en español. Diciembre 2015 Vol 37 N°6.
Harvey, D. 2014. Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo. Quito: IAEN.
Le Monde 2013. El Atlas de las minorías. Buenos Aires: Capital intelectual.
Piketty, T. 2015. La economía de las desigualdades. Buenos Aires: Siglo veintinuo editores.
Sassen, S. 1999. La ciudad global: Nueva York, Londres, Tokio. Buenos Aires: Eudeba.
Sassen, S. 2003. Los espectros de la globalización. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
Sassen, S. 2015. Expulsiones. Brutalidad y complejidad en la economía global. Buenos Aires: Katz Editores.
Sassen, S. Boucheron, P. Gratalopu, C. El atlas de la globalización. Buenos Aires: Capital intelectual.
Sen, A. – Kliksberg, B. 2007. Primero la gente. Una mirada desde la ética del desarrollo a los principales problemas del mundo globalizado. Barcelona: Deusto.
Soppelsa, J. 1975. Los Estados Unidos. Barcelona: Ediciones Ariel.
Williams, F. Tu cerebro al aire libre en National geographic en español. Enero 2016 Vol 38 N°1.