miércoles, 28 de junio de 2017

Ordenamiento territorial de bosques nativos



          La superficie mundial de bosques nativos representa el 30% de las tierras emergidas y en Sudamérica sólo se distribuyen en 21% de la misma. Como el avance de la frontera agropecuaria se agudizó en las regiones tropicales, es así que en el período 2000-2010 se perdieron 7 millones de hectáreas boscosas. Los ecosistemas forestales están bajo una gran amenaza porque quedan sólo 15% de la cubierta forestal intacta (ONU-FAO 2015).
          En Argentina el primer estudio exhaustivo de la distribución, la superficie y composición de los bosques se realizó entre 1998 y 2005 hecho que permitió elaborar el Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos.
          La ley argentina 26331/2007 establece las normas y los recursos económicos para la protección ambiental de los bosques nativos, la conservación, aprovechamiento y manejo sustentable. Así como también el pago por los servicios ambientales que los bosques nos brindan. La ley 26331 regula el cambio de uso del suelo, ordena los bosques de acuerdo a la función que brindan a la sociedad y fomenta aquellas actividades que permiten el enriquecimiento, la conservación, la restauración, el mejoramiento y el manejo sostenible.
La Dirección de Bosques, dependiente de la Secretaría de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable de la Nación a través de la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF) realiza el monitoreo de la superficie de bosque nativo a fin de contribuir con la verificación del cumplimiento de los artículos 8° y 9° de la ley 26.331. Este monitoreo se viene realizando desde 2006 a través del uso de herramientas de teledetección y sistemas de información geográfica (SIG) utilizando como información de base la actualización al año 2006 de la cartografía del Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos y los sucesivos monitoreos de superficie del bosque nativo. Se confeccionaron dos clases de mapas temáticos de pérdida de bosque nativo considerando la cobertura boscosa y el ordenamiento territorial ya sea a escala provincial o por las regiones forestales analizadas. Este material se compiló en un SIG.
Las mayores tasas de deforestación por avance de la frontera agropecuaria, incendios, urbanización e infraestructura se registran en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa. Esto conduce a la modificación de la estructura natural del paisaje con pérdida de continuidad espacial de los ambientes. Estas provincias ocupan la región del parque chaqueño de baja cobertura boscosa con el dominio del algarrobo y de la estepa arbustiva xerófila donde prevalecen las jarillas. El uso irracional del bosque y del suelo conducen a procesos de desertificación. Este ecosistema sólo se encuentra en estado natural en un 7% (MADS 2016). La pérdida de la biomasa deriva en el empobrecimiento biológico que compromete su capacidad de brindar bienes y servicios, genera la erosión de los suelos, el incremento de gases de efecto invernadero, alteraciones en el régimen hidrológico, la migración y el desarraigo de la población rural.
La provincia de Santiago del Estero fue la primera que sancionó por ley el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos en el que han participado instituciones, organizaciones, comunidades campesinas y pueblos originarios. La población total era de 874.000 según el Censo Nacional 2010. El informe INDEC del segundo semestre de 2016 señalaba que en el área urbana de Santiago del Estero- La Banda los hogares en situación de pobreza eran de 34,4 % mientras que bajo indigencia estaban 6,7%. El mapa de zonificación se realizó en 2014-2015 según la ley provincial 6942 decreto provincial 3133/ 2009 :

Referencias: Rojo bosque de muy alto valor de conservación que no se puede desmontar.
       Amarillo bosque de mediano valor de conservación no se puede desmontar pero está permitida la ganadería, la recolección, la investigación científica y el turismo.
      Verde  bosque de bajo valor de conservación que puede desmontarse parcial o totalmente para agricultura.
     Quedan exceptuados de la aplicación de la ley las superficies menores de 10 ha. que sean propiedad de comunidades originarias o de pequeños productores.
      La pérdida de tierras forestales por categoría de conservación en Santiago del Estero es mayor en los siguientes departamentos (ha):


Categoría I rojo
Categoría II amarillo
Categoría III verde
Belgrano 186
Alberdi 6307
Gral. Taboada 1148
---------
Moreno 4159
Alberdi 814
---------
Figueroa 2133
---------
Total provincia 195
18554
3699

      La producción de la provincia de Santiago del Estero en el total nacional (INDEC % 2014):

Soja
  5,1
Maíz
14,0
Sorgo
10,4
Algodón en bruto
30,1
Leña de bosque nativo
  3,2
Carbón
20,4
Postes de bosque nativo
37,0
Rollizos de bosque nativo
  4,3


       Pérdida de tierras forestales y de otras tierras forestales (ha) según datos del Informe del estado del Ambiente 2016 (MADS):


2007
2008-2011
2012-2013
2014
2015
2016
Total del país
728.233
1.212.971
705.260
190.589
157.947
136.473
Santiago del Estero
247.479
   453.551
172.058
  48.623
  34.974
  26.256

                La protección de los bosques nativos en la práctica docente:

            Cuando organizamos la planificación de las clases sobre temas como el que citamos más arriba es importante que consideremos transmitir la toma de conciencia por parte del estudiantado de la necesidad de proteger las especies de flora y de fauna que habitan en el ecosistema del bosque nativo así como de preservar la identidad cultural de los pueblos que viven en y de esos bosques. Mediante la organización de actividades de aplicación se intentará analizar la importancia que el bosque tiene para prevenir inundaciones, erosión del suelo, incendios y avance de la desertificación. Es de interés la relación entre clima, biomas, suelos junto a las actividades económicas que realiza la sociedad de ese espacio para asegurar la calidad del agua que se consume y del aire que se respira así como mantener la sustentabilidad de los bienes y servicios que brinda el bosque (madera, leña, alimentos, medicamentos y recreación). La observación del siguiente video permitirá organizar varias actividades en el aula como el aprendizaje de interpretación de la cartografía del ordenamiento territorial de bosques nativos provincial y nacional.



Bibliografía de consulta:

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable 2017. Informe del estado del ambiente.

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable 2017. Monitoreo de la superficie de bosque nativo de la República Argentina. Regiones forestales Parque chaqueño, Yungas, Selva misionera y Espinal.

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable 2016. Monitoreo de la superficie de bosque nativo de la República Argentina. Regiones forestales Parque chaqueño, Yungas, Selva misionera y Espinal.
Período 2014-2015 2ª. Edición.

Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable 2017. Manual de Inventario forestal para planes integrales comunitarios.

FAO, Departamento Forestal 2010. Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010. Informe nacional Argentina. Roma: FRA 2010/009.

Sitios web de interés:










miércoles, 31 de mayo de 2017

Biodiversidad y calidad ambiental


            El Convenio sobre la Diversidad Biológica – ONU es el instrumento internacional para «la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos», ha sido ratificado por 196 países. Dada la importancia de la educación y la conciencia públicas para la aplicación del Convenio a todos los niveles, la Asamblea General proclamó el 22 de mayo, fecha de la aprobación del texto, Día Internacional de la Diversidad Biológica, mediante la resolución 55/ 201 de 20 de diciembre de 2000.
“Al hablar de biodiversidad, ya no se piensa sólo en una multiplicidad de formas de vida. El término se refiere mucho más a las zonas de reservas naturales: territorios y hábitats. Esta diversidad biológica y cultural es hoy asimismo valorada por sus riquezas genéticas, sus recursos ecoturísticos y su función de captador de carbono.” (Leff 2008:165).

La diversidad también es ambiental en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Desde el siglo XVIII se creó una zona de concentración de actividades contaminantes al sur de la ciudad que persiste hasta el presente en las riberas de la cuenca Matanza- Riachuelo (su longitud es apenas de 64 km, la cuenca cubre 2300 km2 y tiene 232 pequeños afluentes). El río colector tiene un curso lento, meandroso, con un caudal irregular que oscila entre 3 y 100 m3/seg. La escasa pendiente de 0,35 m/km es típica de un relieve de llanura. Los saladeros, frigoríficos, curtiembres, basurales, fábricas de velas, quema de residuos, lavaderos de lana, fábricas metalúrgicas, petróleo y metales pesados fueron las principales fuentes de contaminación del agua, aire y suelo de esta cuenca. Hacia 1880 y por un breve período el Riachuelo volvió a ser un hermoso paisaje de quintas y plantaciones de eucaliptos que frecuentaban todas las clases sociales como lugar de recreación y veraneo. Pero la segunda muerte de este río ocurrió en el siglo XX con la gran contaminación abiótica que generó el desarrollo industrial cuando se afianzó en la ribera sur junto al desarrollo urbano del Gran Buenos Aires. La primera propuesta de saneamientos integral de la cuenca apareció en 1973, elaborada por la dirección General de Investigación y Desarrollo del ministerio de Defensa. La propuesta  incluía la creación de un Comité de Cuenca como ente organizador y regulador de obras de ingeniería para ejecutar un sistema de colectores líquidos industriales paralelos al Riachuelo, construir plantas depuradoras de líquidos residuales y redes cloacales domiciliarias. En 1984 el Gabinete Riachuelo de la Municipalidad de Buenos Aires hizo un plan director que no llegó a aplicar. En septiembre de 1987 se difundió un programa de recuperación ambiental de la cuenca surgido de un convenio entre la provincia de Buenos Aires, la municipalidad de Buenos Aires y el poder Ejecutivo Nacional para la extracción de barcos, vehículos y residuos hundidos, la construcción de la cuarta cloaca y un ensayo piloto de tratamiento de los barros del fondo. En el largo plazo se reordenaría la estructura urbano-industrial de la cuenca al favorecer la radicación de industrias no contaminantes y la construcción de plantas de tratamiento de efluentes cloacales. A principios de la década del ’90 se recibió un préstamo por 250 millones de dólares que otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo para sanear este curso de agua. Apenas un millón de dólares se usó para retirar cascos hundidos. El resto del dinero se perdió en intereses punitorios por no usar el préstamo, en consultorías extranjeras y en planes sociales no vinculados con su objetivo previsto luego de la crisis de 2001.
La historia de buenos propósitos, proyectos y expectativas frustadas a largo plazo son una respuesta de la inestabilidad política y económica junto a la nula prioridad asignada a los problemas ambientales, sobre todo si quienes lo sufren son pobres. La mayoría de las obras no se llegan a ejecutar o transcurren décadas hasta su finalización.
El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene un plan ambicioso y más grande junto a ACUMAR para la recuperación de toda la cuenca Matanza- Riachuelo. La primera etapa finalizó con la inauguración del Parque Natural Lago Lugano el 23 de marzo de 2017. El predio abarca 36 hectáreas que rodean al Lago Lugano y la ribera del Arroyo Cildáñez y busca proteger la flora y la fauna del lugar, la mayoría autóctona y de gran biodiversidad. Cabe destacar que en el predio funcionaba un basural clandestino de escombros. La idea es que el nuevo espacio verde de la comuna 8 entre Villa Soldati (46.799 habitantes según censo nacional 2010) y el Riachuelo represente los paisajes originales de la Ciudad para trabajar en educación ambiental, generar proyectos de investigación y desarrollar formas de intervención de bajo impacto que pueden ser aplicadas a otras áreas protegidas. Es el resultado del trabajo coordinado de varios actores: alumnos de escuelas públicas que plantaron árboles, vecinos voluntarios del barrio y Organizaciones no gubernamentales especializadas en temas ambientales. Para mejorar la calidad del agua se instalaron humedales artificiales. Como el predio está emplazado sobre un antiguo meandro del Riachuelo, creció vegetación autóctona compuesta por más de 200 tipos de plantas, entre las que especialistas de Agencia de Protección Ambiental descubrieron una especie única que sólo se encuentra en este lugar: la Orquídea de Talar (Chloraea membranácea), que crece naturalmente en las orillas del lago y se convirtió en un icono del lugar y uno de los principales motivos para proteger el área. 


Además, se identificaron más de 37 especies de mariposas, 57 de insectos; 99 de aves (3 de las cuales migran desde Canadá y Estados Unidos), 10 de peces, 7 de mamíferos, 6 de anfibios y 5 de reptiles. Cabe resaltar que la iniciativa mejora las condiciones del aire y el agua del lugar al tiempo que el Parque revitaliza la zona sur y genera conectividad biológica al sumarse al corredor de conservación de la biodiversidad en el que también se encuentran las Reservas Ecológicas de Costanera Sur y Costanera Norte.


Los afluentes del Riachuelo también llegaban al colector muy contaminados. El arroyo Cildáñez, que atravesaba el matadero en el siglo XIX, recibía el nombre de arroyo de la Sangre, lo que da una idea muy gráfica del estado en que se encontraba. Hoy corre entubado salvo un pequeño tramo cerca de su desembocadura. Fluye bajo las calles Justo Antonio Suárez, Coronel Cárdenas, Avenida Remedios de Escalada, Av. Juan Bautista Lasalle, Av. Asturias y luego, también entubado, bajo el Parque Guillermo Brown, el Parque Indoamericano y el Parque de la Ciudad. Al atravesar la avenida Coronel Roca ingresa en el Parque Julio A. Roca en donde corre rectificado y parcialmente a cielo abierto hasta desembocar en el Riachuelo.
30.05.17

 Su caudal estaba muy contaminado por el tránsito de aguas residuales, provenientes de la red cloacal. En noviembre y diciembre de 2016 voluntarios ambientales colaboraron para sanear las aguas mediante la técnica de biorremediación. Se realizó la colocación de islas flotantes artificiales sobre las que se pusieron diversas especies de plantas palustres y/o acuáticas nativas, con el fin de retener los contaminantes. Los beneficios de construirlas, es que las plantas metabolizan el exceso de materia orgánica en suspensión transformándolo en tejido vivo, absorben metales pesados y oxigenan el curso de agua.


La protección ambiental en la práctica docente

El ejemplo que elegimos para la publicación de este mes es presentar una comunidad organizada que trabaja para mejorar la calidad ambiental. Si bien es poco aún lo que se realizó sería de interés profundizar la educación ambiental no sólo desde la práctica docente dentro de las escuelas sino también extenderla a toda la comunidad y en especial al sector de gobierno y empresarial para que adopten cada vez más prácticas responsables con el ambiente. El cuidado del espacio local beneficia a todos los miembros que habitan un ambiente.

Bibliografía de consulta


Brailovsky, A. 2010. Buenos Aires, ciudad inundable. 1ª. Ed. Buenos Aires: Capital intelectual.
Brailovsky, A. y Foguelman, D. 2004. Memoria verde. 1a. ed. Buenos Aires: Debolsillo.
Castellanos, A. “Cuenca potamográfica del Río de la Plata”. En Geografía de la República Argentina. Tomo VII Segunda parte. Hidrografía. Buenos Aires: Sociedad Argentina de Estudios Geográficos GAEA, Imprenta Coni S.A. 1975.
Di Pace, M. y Caride Bartrons, H. 2004. Ecología de la ciudad. Universidad Nacional de General Sarmiento: Prometeo Libros.
Leff, E. “Geopolítica de la biodiversidad y del desarrollo sostenible en Van Ypersele, J.P. El clima visto desde el Sur: el calentamiento global según los países emergentes. 1ª.ed. Buenos Aires: Capital Intelectual 2008.
Palese de Torres, A. “Hidrografía” en De Aparicio, F. La Argentina. Suma de Geografía. Tomo II. 1ª. Ed. Buenos Aires: Peuser 1958.
Tamames, R. 2010. El grito de la Tierra. Biósfera y cambio climático. 1ª. ed. Barcelona: RBA Libros S.A.

 Sitios web de interés






domingo, 30 de abril de 2017

Nuevos aportes a la teledetección de incendios forestales


          El uso de imágenes satelitales actualmente se ha vuelto un recurso imprescindible para el análisis del territorio. Las metodologías de monitoreo y gestión de riesgos y desastres naturales a partir del análisis multitemporal con imágenes de sensores remotos son cada vez más frecuentes en el ámbito académico y público. Una de las preocupaciones más importantes son los incendios forestales o de áreas naturales causados por las actividades antrópicas que se convierten en desastres cuando alteran la normalidad del ambiente y causan enormes pérdidas humanas y materiales.
          Los incendios generados en las Sierras Centrales de San Luis entre el 18 y 30 de agosto de 2016, pusieron a prueba la capacidad institucional para reducir el riesgo colectivo, la planificación y las medidas de seguridad. Pérdidas en la vegetación y la fauna silvestre, alteración en la captación del agua y erosión eólica e hídrica, sumado al alto riesgo humano de los habitantes y de quienes exponen sus vidas para apagar los incendios, fueron algunas de las consecuencias más importantes. El Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción puntano informó que del total quemado, un 65% corresponde a pastizal de altura, otro 23% es pastizal con arbustal y el resto a bosque nativo. Según datos oficiales 16.000 has. se perdieron entre Potrero de los Funes y Villa de la Quebrada.




Desde la cátedra de Teledetección, de la carrera Tecnicatura en Cartografía, Sistemas de Información Geográfica y Teledetección de la Universidad Nacional de Cuyo, se realizaron múltiples ejercicios con imágenes satelitales y herramientas geoespaciales para localizar, monitorear y evaluar desastres naturales.

          Metodología y recursos

Para la detección y análisis multitemporal del incendio de San Luis se utilizaron escenas del sensor MODIS procesadas casi en tiempo real (Near Real-Time) e información espacial de puntos calientes (hotspots) a través del Sistema Global de Gestión de Información sobre Fuegos.
El sensor MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer) está a bordo de los satélites Terra y Aqua del sistema de observaciones de la Tierra de la NASA. Estos satélites tienen una órbita a 705 km de la superficie terrestre y permiten una cobertura total de 1 a 2 días. El instrumento MODIS ofrece información registrada en 36 bandas espectrales de longitudes de onda que van de 0,4µm a 14,4µm en el espectro electromagnético. Esta información puede ser combinada en una imagen color de manera de representar e identificar las características de los distintos fenómenos analizados.


 GFIMS (Global Fire Information System)  es un sistema de seguimiento de las operaciones con sede en el Departamento de Recursos Naturales (NRD) de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este programa se deriva del Sistema de Información de Incendios para la Gestión de Recursos (FIRMS) llevado a cabo en la Universidad de Maryland con fondos de la NASA. 
El sistema de Respuesta Rápida (Rapid Response) forma parte del FIRMS y fue desarrollado originalmente en 2001 para proporcionar datos e imágenes casi en tiempo real del instrumento MODIS a solicitud del Servicio Forestal Nacional y el Centro Nacional del Fuego de los Estados Unidos.
Dentro de las 3 horas luego del paso de los satélites por un área, el GFIMS procesa y proporciona imágenes MODIS de composición color y localizaciones de puntos calientes o "hotspots" de incendios activos y áreas quemadas.
Las detecciones de hotspots/incendios activos son procesadas por el sistema MODIS Rapid Response, utilizando un algoritmo específico de la banda térmica del sensor que detecta las anomalías térmicas (MCD14DL). Cada localización de hotspot se representa en el centro de un píxel de 1 kilómetro, y  señala que al menos un hotspot/incendio activo se encuentra dentro de dicho píxel.   

 Ciencia y tecnología desde la Patagonia 

          El investigador principal del CONICET del Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC) del Centro Nacional Patagónico, Héctor del Valle, trabaja en la evaluación y monitoreo satelital de las emergencias ambientales como los incendios. El equipo de científicos cuenta desde el año 1981 con una valiosa base de datos digital de áreas quemadas. Esa información básica (investigación) se transfiere a organismos que realizan la extensión. La cobertura de datos satelitales ópticos y radares permiten un monitoreo terrestre en tiempo real en las tres etapas de un siniestro (antes, durante y después).



          En las últimas décadas, en los alrededores de varias ciudades del noreste de la Patagonia, algunos establecimientos ganaderos han abandonado su actividad productiva por distintas razones, lo que ha producido un aumento relativo en la biomasa de pastos y arbustos, que al secarse durante el verano constituye un combustible altamente inflamable. Las altas temperaturas unidas a las bajas humedades relativas y vientos moderados a fuertes, tienden a aumentar el riesgo de incendio, ya sea motivado por causas naturales (fundamentalmente rayos) o provocados por el hombre. Es así que desde entonces ha aumentado notoriamente la frecuencia en la ocurrencia de incendios en estos pastizales.


Gestión oficial 

A través de la Unidad de Emergencias Nacionales-CAEARTE en el Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE en la provincia de Córdoba, un equipo de profesionales se dedica a procesar datos y elaborar mapas que muestran la situación de las superficies observadas por los satélites en las distintas fases de una emergencia. Desde el inicio de su activación, durante su ocurrencia y al finalizar el evento, se producen mapas que son enviados a los organismos e instituciones responsables de la mitigación.  En este caso los mapas se envían al Servicio Nacional de Manejo de Fuego, a la Coordinación de Lucha contra los Incendios Forestales de la Administración de Parques Nacionales, la Dirección Nacional de Protección Civil y la División Defensa Civil de la Superintendencia Federal de Bomberos.

Los incendios forestales en la práctica docente 

         La colaboración desde la práctica docente al conocimiento de nuevas tecnologías en el tratamiento de los incendios forestales es fundamental para despertar el interés de los estudiantes en  profundizar el cuidado y protección del ambiente. Es importante la consulta de una clase de Geografía sobre incendios forestales que se planificó en la Universidad de La Punta, San Luis, donde se aportan ideas e información para abordar este tema.

Sitios web de consulta 







Bibliografía de consulta

Chuvieco Salinero, E. 2009. Detección y análisis de incendios forestales desde satélites de teledetección. Rev. R. Acad. Cienc. Exact. Fís. Nat. Vol. 103, N° 1, pp 173-181.
Rizzo, P. diciembre 2016. Monitoreo de incendios con imágenes satelitales, Sierras Centrales de San Luis- agosto 2016. Publicado en la plataforma de información para políticas públicas de la UNC. Fecha de consulta 30.04.2017.
Yebra Alvarez, M.- de Santis, A. – Chuvieco, E. 2005. Estimación del peligro de incendios a partir de teledetección y variables meteorológicas: variación temporal del contenido de humedad del combustible. Universidade de Santiago de Compostela: Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural: Recursos rurais, Vol 1, N° 1: 9-19-

viernes, 31 de marzo de 2017

Las técnicas sustentables aplicadas en el manejo del suelo impactan con éxito en la sociedad y en el ambiente






        La agroecología de acuerdo a Gliessman (2006), investiga “la aplicación de conceptos y principios ecológicos para el diseño y manejo de agro-ecosistemas sostenibles”. En el mismo sentido Altieri y Nicholls (2000) afirman que “La disciplina científica que enfoca el estudio de la agricultura desde una perspectiva ecológica se denomina «agroecología» y se define como un marco teórico cuyo fin es analizar los procesos agrícolas de manera más amplia. El enfoque agroecológico considera a los ecosistemas agrícolas como las unidades fundamentales de estudio. La agroecologia tiene un carácter interdisciplinario, multidimensional y estratégico por su conexión con otros campos del conocimiento. Constituye así una disciplina clave para abordar el estudio y análisis de sistemas complejos de producción con miras a una agricultura sustentable. Persigue papeles multifuncionales para la agricultura, promueve la justicia social, nutre la identidad cultural y refuerza la viabilidad económica de las zonas rurales. Los agricultores familiares son las personas que tienen las herramientas para practicar la Agroecología. Ellos son los guardianes reales del conocimiento y la sabiduría necesaria para esta disciplina. Por lo tanto, los agricultores familiares de todo el mundo son los elementos claves para la producción de alimentos de manera agroecológica.




        La Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología (SOCLA), fue creada para promover la reflexión, discusión e intercambio científico sobre agroecología entre investigadores, docentes y promotores de la región. Un papel clave que tiene SOCLA es la de apoyar al movimiento agroecológico de América Latina como un referente científico de alta credibilidad, que provea de opiniones científicas a organizaciones como Movimiento Aagroecológico de América Latina y el Caribe y otras ONGs, asociaciones de agricultores como vía Campesina –ACLOC y otras sobre temas estratégicos como, por ejemplo, el impacto ecológico de los transgénicos y los biocombustibles, las implicancias del cambio climático, los impactos de la globalización y en especial las alternativas al modelo industrial de agricultura.

        En 2016 la chacra La Aurora, de 650 hectáreas, fue premiada por FAO (ONU) como una de las 52 experiencias mundiales de explotación con agroecología. No utilizan agrotóxicos y su rendimiento económico es muy superior al de los campos con cultivos transgénicos. El establecimiento con trigo, pasturas y vacunos está ubicado en el partido de Benito Juárez, en el sur bonaerense, a 400 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires. La FAO destacó la estabilidad productiva y económica, la disminución de costos, el nulo uso de productos tóxicos, la estabilización y cuidado del campo. Este organismo internacional reconoce en el veredicto de la selección de este caso que la agroecología es rentable a gran escala y tiene más beneficios que el agronegocio.




         El Mercado Territorial, una experiencia conjunta entre la Universidad Nacional de Quilmes, la Asociación de Productores 1610 de Florencio Varela y organizaciones sociales, que, básicamente vendió bolsones entre 6 y 7 kilos de verdura a un precio justo para el productor y el consumidor en 2016.
        La Escuela Periurbana de Agroecología organiza la capacitación y aborda las alternativas de comercialización para la verdura agroecológica que producen los quinteros de La Plata, Berazategui, y Berisso, integrantes de este espacio de educación participativo. Esta escuela es una iniciativa conjunta entre el INTA y organizaciones de productores familiares del periurbano de La Plata. Organizan y participan el IPAF Región Pampeana, la Red de Agroecología (Redae) y el PRET Amba Sur.
         La Feria Manos de la Tierra comercializa sus productos en distintas facultades de la Universidad Nacional de La Plata. La Feria del productor al consumidor de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires también es otro ejemplo de agricultura responsable.
         Estas iniciativas buscan fomentar el mercado solidario que privilegie productos sanos, con pocos o nulos agroquímicos y a precios adecuados y justos para productores (familias individuales o agrupadas) y consumidores.


         

         Los espacios de encuentro del Cinturón Verde de Córdoba se han fortalecido con el tiempo. Tienen como objetivo principal diagramar una metodología de relevamiento y georreferenciación de los productores del cinturón, a través del uso de diferentes herramientas, con la finalidad de obtener un mapeo de los productores que ocupan el área periurbana de la ciudad que contribuya a comprender sus necesidades y dinámicas. En esta red están presentes, técnicos, investigadores, docentes y productores representantes de diversas instituciones: INTA AER CBA, DIPAF, FCA-UNC, CLAYSA, SAF, UNVM, ISEA-UNC, Cooperativa de trabajo San Carlos, UNC-FAUD-INVIHAB. Se pretende unificar el conocimiento disperso de las distintas instituciones y se identificaron zonas de mapeo. Se decidió utilizar la herramienta SIG para mapear satelitalmente los establecimientos. Para ello se programó un taller metodológico que se llevó a cabo el viernes 27 de mayo de 2016, para aprender a utilizar el GPS y georreferenciar las unidades productivas. Las zonas cartografiadas que se identificaron fueron las siguientes:

1. Zona en la que se establecen los Productores hortícolas, frutícolas y de huevos que participan de la Feria Agroecológica de Córdoba.
2. Zona Sur del Cinturón Verde
3. Zona Bouwer-Piedras Blancas donde se está gestionando un proyecto PROFEDER

4. Zona en la que se establecen los productores que venden en el Mercado de Abasto.



El manejo de suelos sustentable en la práctica docente

        Muchos estudiantes y docentes de todo el país llevan adelante trabajos de huerta agroecológica, siguiendo las pautas propuestas por el Programa Prohuerta (INTA) para llevar adelante prácticas agroecológicas: siembra escalonada, considerando los estadios lunares, rotaciones y asociaciones de cultivos, producción de abonos y uso de las semillas entregadas por ese programa, para volcar los conocimientos en los distintos ciclos de crecimiento de las diferentes variedades. Todas las producciones se realizan principalmente con fines educativos con contenidos incorporados a la currícula del Ministerio de Educación Área Especial. Estas actividades posibilitan la adquisición de conocimientos teórico - prácticos en los estudiantes. Un modelo educativo y productivo que permite mejorar las habilidades motrices, obtener alimentos y relacionarse con la naturaleza, valorando y respetando la biodiversidad. Así mismo este programa capacita a vecinos interesados en una alimentación sana sobre huerta orgánica intensiva, cultivo de hierbas aromáticas y medicinales y apicultura. Un ejemplo de esos cursos son los que brinda ese programa a través de la Jefatura de Gabinete de la Municipalidad de Lomas de Zamora, la Subsecretaría de Educación y la División Agricultura Urbana.


Sitios web de consulta:






Bibliografía de consulta:

Altieri,M. – Nicholls, C.L. 2000. Agroecología. Teoría y práctica para una agricultura sustentable. 1ª. Edic. México: PNUMA.

Gliessman, S.R. 2006. Agroecology. The Ecology of Sustainable Food Systems. 2nd Edition. CRC Press.

Marasas, M.E. 2012. El camino de la transición agroecológica. Buenos Aires: Ediciones INTA.

Nicholls, C.I. – Altieri, M.A. 2012. Modelos ecológicos y resilientes de producción agrícola para el siglo XXI. Berkeley: Universidad de California.

lunes, 27 de febrero de 2017

Amenaza al arrecife amazónico



            Greenpeace comunicó las primeras imágenes del arrecife amazónico obtenidas con un minisubmarino biplaza a –220 m s.n.m. el 1 de febrero de 2017. Sin embargo el conocimiento de este arrecife data de 1977 aunque el estudio y exploración del mismo los realizaron un equipo de biólogos de la Universidad  Federal de Río de Janeiro encabezado por Rodrigo L. Moura quien el 22 de abril de 2016 publicó en Science Advances el resultado de la investigación que describe la presencia de corales, esponjas, algas calcáreas y peces como atún y mariposa a 100 km de la desembocadura del río Amazonas.  



El arco coralino se extiende a lo largo de 1000 km desde el límite de Guayana Francesa hasta el estado de Maranhao (Brasil) en una superficie de 9500 km2 sobre el borde de la plataforma continental sudamericana.

            El reciente descubrimiento está amenazado por la exploración de gas y de petróleo que realizan empresas como BP  y Total en aguas profundas a solo 8 km del arrecife. Se estima que hay allí reservas entre 15.000 y 20.000 millones de barriles. Si el gobierno de Brasil extendiera las licencias de explotación existiría el riesgo de derrame en las cercanías de estos ecosistemas únicos con rica biodiversidad. La amenaza incluye a 80 comunidades de la etnia Quilombola que viven de los recursos pesqueros en ese espacio marino y al Parque Nacional de Cabo Orange, el mayor ecosistema de manglares en el mundo, donde habitan entre otras especies bajo riesgo de extinción la nutria gigante, la tortuga terecay y el manatí del Caribe. Sería de gran interés que el gobierno estatal y nacional declarasen a este espacio como área protegida para evitar el avance de las petroleras porque aún no se conoce tecnología capaz de limpiar petróleo en un lugar de estas características. Además, los riesgos de derrame en este área son mayores debido a las fuertes corrientes y sedimentos que acarrea el río Amazonas cuando se vierte en el océano. Hasta el momento, allí se perforaron 95 pozos de los cuales 27 fueron abandonados por accidentes mecánicos.


 
Un entramado de temas en la práctica docente

            El planteo de los diversos temas que abarca la presente publicación enriquecerá a toda la comunidad educativa. El docente podrá elegir algún tema para profundizar con los estudiantes o tendrá la oportunidad de integrarlos al planificar unidades de contenidos como son: cuencas hidrográficas, clima, biomas, problemas ambientales, recursos naturales renovables y no renovables, actividades económicas, comunidades locales o regionales en riesgo. Esta gama de contenidos favorece el uso de herramientas como son la cartografía local, regional y nacional, la preparación de guías de estudio, el análisis de imágenes satelitales y el debate sobre las amenazas y los riesgos en el espacio geográfico.


 Sitios web de consulta


 http://www.theatlantic.com/science/archive/2016/04/scientists-discover-a-new-coral-reef-at-the-amazons-mouth/479259/








lunes, 30 de enero de 2017

La sustentabilidad ambiental como principal propósito de un proyecto urbano en Oceanía



La nueva publicación de este blog tiene como propósito analizar el proyecto de una ciudad flotante start up promovida por Seasteading Institute ubicada en Silicon Valley, al sur de la bahía de San Francisco, California, USA.

Durante cinco años desde 2008 la organización californiana, fundada por el empresario de Silicon Valley Wayne Gramlich y por el ingeniero de software de Google, Patri Friedman, ha investigado sobre la posibilidad de establecer una comunidad flotante permanente impulsada por energía sostenible y autorregulada producto de la innovación tecnológica. El proyecto lleva el nombre de Artisanópolis y su ubicación será en las aguas territoriales de la Polinesia Francesa, en el medio del Océano Pacífico. El 13 de enero de 2017 el presidente Fritch fue a San Francisco desde Tahití para firmar un memorándum de entendimiento con el instituto, consolidando el acuerdo para colaborar en el desarrollo de la primera ciudad flotante en una laguna de ese país de ultramar francés (status especial desde 27-02-2004) aunque el espacio urbano mantendría una autonomía política respecto de la nación existente.


La idea de un proyecto urbano en el mar no es novedosa porque ya se conocen ejemplos como la Palmera frente a Dubai o las islas artificiales chinas en el mar Meridional de China construidas con arena o tierra. La innovación de esa idea que propone el instituto es imitar a un atolón, como los numerosos que crecen en Oceanía, mediante plataformas flotantes de forma hexagonal y cuadrada que se unen entre sí protegidas de las olas y del viento por una barrera también flotante a su alrededor con una única abertura por donde ingresarían los barcos.


Según el sitio web del proyecto, la construcción busca ser autosostenible, por lo que contará con domos hidropónicos para cultivar y cosechar alimentos y con desalinizadores para potabilizar el agua. Los residuos orgánicos serán recolectados por buques cisterna y trasladados a una zona de compostaje externa mientras que el resto será reciclado. Además, utilizará energía solar y eólica. En la fase II, que se terminó en 2014, se fijaron los usos del espacio urbano artificial: residencial, turismo, acuicultura, comercial, de investigación y producción de energía. Cada plataforma flotante se hará con 300 contenedores para departamentos de una superficie de 30 a 60 m2. En cada esquina de la misma se ubicará el área comercial alrededor de la zona residencial integrado por un centro médico, biblioteca, supermercado y otros negocios.Tres amplios balcones estarán situados en la parte superior de los techos. Casi 7000 m2 de la zona portuaria se destinarán a deportes y actividades náuticas. Un restaurant para uso de la comunidad estará en el centro de la plataforma. Tres grúas se ubicarán en el techo para levantar los módulos de los departamentos.

La empresa holandesa Delta Sync colabora con el desarrollo de un software que permitirá estabilizar cada plataforma de la acción de las olas y del viento y que puedan así ser más confortables y seguras.

Artisanópolis pretende convertirse en una pequeña ciudad tecnológica hiperconectada de entre 300 a 1000 habitantes, enfocada en crear innovación social y experimentar con nuevos estilos de vida. Sus creadores lo definen como una “ciudad startup” autorregulada que impulse el crecimiento económico. La organización estima que los costos iniciales para la construcción de Artisanópolis rondan los US$30 millones. Se espera tener el proyecto listo para el año 2020. 

El proyecto se basa en la problemática ambiental que genera el calentamiento global al producir el aumento del nivel mar. Los estados insulares y atolones de baja altura son especialmente vulnerables al cambio climático y al aumento del nivel del mar que éste conllevaría, dado que en muchos casos (Bahamas, Kiribati, las Maldivas o las Islas Marshall), una gran parte de la superficie raramente sobrepasa hoy los 3-4 m por encima del nivel medio del mar. Numerosas islas de mayor altura son también vulnerables a los efectos del cambio climático, particularmente en su zona costera, en la que casi invariablemente se concentran los principales asentamientos y la infraestructura económica esencial.

Aunque las proyecciones sobre esta problemática no indican que los aumentos de temperatura vayan a tener unas consecuencias adversas generalizadas, algunos ecosistemas críticos como los arrecifes de coral son muy sensibles a los cambios de temperatura. Algunos arrecifes son capaces de adaptarse al rápido aumento del nivel del mar, pero en muchos lugares de los trópicos (por ejemplo, el Mar Caribe o el Océano Pacífico) ciertas especies de corales viven ya al límite de su tolerancia de temperatura. Una subida de la temperatura del agua (por encima de los máximos estacionales) puede dañar seriamente los corales por decoloración y perjudicar sus funciones reproductivas, ocasionando una mayor mortalidad.

En cierto número de islas, es probable que corran peligro las infraestructuras esenciales y los principales núcleos de población actualmente situados al nivel del mar, o próximos a éste, y cercanos a la costa (frecuentemente a 1-2 km de ésta, como sucede en Kiribati, Tuvalu, las Maldivas o las Bahamas). Además, las evaluaciones de vulnerabilidad sugieren también que los costos de protección de la orilla y de la infraestructura podrían ser muy gravosos para algunos de esos países.

Los ingenieros ambientales que participan de este proyecto señalan que habrá un impacto positivo en el mar local y en la población nativa porque hasta ahora en ese país no se reciclan los plásticos que se usan y sólo el 10% de las aguas servidas son tratadas. Además se ofertaría más empleo para la construcción de la ecoestructura flotante y en servicios como los estudios para los jóvenes polinesios en las universidades del oeste de USA.



Reportaje al vocero del gobierno de la Polinesia Francesa: 







La sustentabilidad ambiental en la práctica docente

El tema que hoy presentamos puede formar parte de la planificación escolar en diferentes unidades de contenido como son el espacio urbano, los parques científicos y tecnológicos, las problemáticas ambientales como el calentamiento global y la grave consecuencia como es el aumento del nivel del mar para los territorios insulares muy vulnerables como Tuvalú de apenas 25,44 km2 al norte de Australia. El debate sobre el éxito o el impacto que generan estas construcciones artificiales en todo el mundo debe ser propuesto y resuelto entre docentes, estudiantes y profesionales como arquitectos, ingenieros, urbanistas, ambientalistas y políticos.

Bibliografía de consulta

Brailovsky, A. E. 1992. Verde contra verde. La difícil relación entre economía y ecología. Buenos Aires: TESIS Grupo editorial NORMA.

Bussagli, M. – Barbadoro, I. Asia y Oceanía. Barcelona: Ediciones Danae S.A. Tomo 3.

Durán, D. 2012. Proyectos ambientales y sustentabilidad. Buenos Aires: Lugar editorial, Colección Nuevos Paradigmas.

Grant Gross, M. 1971. Oceanografía. Barcelona: Editorial Labor S.A.

Reboratti, C. 2000. Ambiente y sociedad: conceptos y relaciones. Buenos Aires: Grupo Editorial Planeta/ Ariel.

Suárez, F. y Ruggerio, C.A. Conflictos ambientales en Argentina. Paradigmas en tensión. Capítulo de libro en: Preciado Coronado, J. 2012. Anuario de la integración latinoamericana y caribeña 2012. REDIALC-Universidad de Guadalajara (editores).

Strahler, A. 1979. Elements of Physical Geography. New York: John Wiley & Sons.

Westmacott, S., Teleki, K., Wells, S. and West, J. M. 2000. Manejo de arrecifes de coral blanqueados o severamente dañados. UICN, Gland, Suiza y Cambridge, Reino Unido.